Lengua

La observación de la lengua es un elemento clave y fiable del diagnóstico de la MTC. Aunque el pulso también es muy importante, es más subjetivo; en cambio el diagnóstico de lengua es más objetivo y fiable.

La examinamos para determinar:

Conviene utilizar luz natural para su observación, aunque no siempre es posible. El paciente debe estirar la lengua sin forzar, la lengua debe estar plana y con la punta un poco hacia abajo.

Al inspeccionar la lengua, la examinamos rápidamente desde la punta hacía la raíz.

La lengua no debe estar fuera de la boca mucho tiempo porque se seca y el color y la textura cambian. Es mejor que el paciente saque la lengua varias veces si necesitamos seguir observándola.

Hay que considerar que la lengua tendrá variabilidad según varios factores. Por ejemplo, cuanto más mayor es la persona más deteriorada está la lengua, tiene más fisuras y está más áspera. El tamaño de la lengua debe ser proporcional al de la constitución de la persona: una persona con obesidad tendrá la cara más ancha, la boca más grande, y la lengua más grande y gruesa. Además, algunos productos como el café, el tabaco o el regaliz cambian el color de la lengua. Las bebidas calientes hacen que la lengua se vuelva más roja. Si la persona respira por la boca su lengua está más seca. Dependiendo de la hora del día también hay cambios: por la mañana la lengua suele estar más sucia, mientras que después de comer la capa suele ser más fina. La lengua también puede cambiar en función de la estación: en verano la capa es más espesa y amarillenta, en otoño la capa es más suave y más seca, y en invierno: la capa es un poco más húmeda.

A modo de referencia, una lengua normal tiene las siguientes características:

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Últimos cambios: 01 Abril 2017